SENTADOS
Significa enseñar, escuchar, meditar, orar. Es signo de reposo, de familiaridad.
¿Cuándo hay que estar sentados?
· Durante las lecturas anteriores a Evangelio.
· En la homilía.
· Mientras la preparación y presentación de los dones.
· A lo largo del sagrado silencio después de la comunión.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Gestos y posturas corporales en la misa (pt.1)
DE PIE: Significa acción, expectación, respeto, disponibilidad, oración pascual, vigilancia. Es la postura en la que quizá se está más tiempo en la Misa.
¿Cuando hay que estar de pie?
· Desde el principio hasta la oración colecta.
· Durante el canto del Aleluya y el Evangelio.
· En la recitación del Credo y en la oración de los fieles.
· Desde que empieza la oración sobre las ofrendas hasta la consagración.
· Después de la consagración hasta la comunión.
· Para recibir la comunión.
· Desde la poscomunión hasta el final.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Obispo diocesano
El Obispo diocesano es el moderador, promotor y custodio de toda la vida litúrgica. A él le corresponde dar normas obligatorias para todos sobre materia litúrgica, regular, dirigir, estimular y algunas veces también reprender.
Compete al Obispo diocesano el derecho y el deber de visitar y vigilar la liturgia en las iglesias y oratorios situados en su territorio, también aquellos que sean fundados o dirigidos por los citados institutos religiosos, si los fieles acuden a ellos de forma habitual.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Redemptionis Sacramentum
La instrucción “Redemptionis Sacramentum”, describe detalladamente cómo debe celebrarse la Eucaristía y lo que puede considerarse como “abuso grave” durante la ceremonia. En el Capítulo I sobre la “ordenación de la Sagrada Liturgia” se señala que:
Compete a la Sede Apostólica ordenar la sagrada Liturgia de la Iglesia universal, editar los libros litúrgicos, revisar sus traducciones a lenguas vernáculas y vigilar para que las normas litúrgicas se cumplan fielmente.
Los fieles tienen derecho a que la autoridad eclesiástica regule la sagrada Liturgia de forma plena y eficaz, para que nunca sea considerada la liturgia como propiedad privada de alguien.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Al iniciar la celebración.
Es importante saludarse. En la liturgia hay dos saludos: el primero con el signo de la cruz, que es el gran saludo cristiano; el segundo con palabras de fe (Ej. El Señor esté con ustedes). Porque estamos reunidos en el nombre del Señor. Cuando la asamblea no lo comprende el sacerdote se ve forzado a provocar la reacción de los asistentes con un buenos dias, buenas tardes, buenas noches.
Entendiendo y Viviendo la liturgia: Amén
Es una palabra hebrea, que no solo se puede traducir por “así sea”. Es respuesta en presente, ratificación de lo que es verdadero y fiel; de esperanza, de acción de gracias, de confianza, de empeño. Debe ser cantado o pronunciado con fuerza, no lánguidamente.
– Al final de las oraciones, es adhesión.
– Después del Gloria y del Credo, es acto de fe.
– Al final de la Plegaria Eucarística, es aclamación gozosa a Cristo.
– En la mostración del cuerpo de Cristo, antes de comulgar, es reconocimiento de su presencia real.
– En la bendición final, es certeza en que Dios bendice.
Entendiendo y viviendo la liturgia: «Y con tu espíritu»
Tiene un rico significado. Los hebreos consideraban al “espíritu” como la parte más noble que orienta al hombre hacia Dios. Por eso el Espíritu Santo santifica nuestro espíritu y lo hace divino. La asamblea responde al “El Señor este con ustedes” del sacerdote deseando que el Señor esté con el que preside, que lo inspire, que lo santifique, para que pueda cumplir bien su ministerio.
Entendiendo y viviendo la liturgia: El beso en el libro de los Evangelios
EL SACERDOTE BESA EL LIBRO DE LOS EVANGELIOS
Al hacerlo el sacerdote dice en voz baja: “Las palabras del Evangelio borren nuestros pecados”. Esta frase expresa el deseo de que la Palabra evangélica ejerza su fuerza salvadora perdonando nuestros pecados. Besar el Evangelio es un gesto de fe en la presencia de Cristo que se nos comunica como la Palabra verdadera.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Gotas de agua en el vino
Con este signo el sacerdote le pide a Dios que una nuestras vidas a la suya. AI momento de preparar sobre el Altar el pan y el vino “el Diácono u otro ministro, pasa al sacerdote la panera con el pan que se va a consagrar; vierte el vino y unas gotas de agua en el cáliz..” (Misal Romano Nº 133). El instante en que se echa el agua se acompaña con una oración que se dice en secreto: “El agua unida al vino sea signo de nuestra participación en la vida divina de quien ha querido compartir nuestra condición humana.
