Vestimenta de los fieles en la Iglesia Parte III

Si por respeto y caballerosidad un hombre debe siempre quitarse el sombrero cuando encuentra o saluda a una persona por la calle, y sobretodo cuando entra en la casa de alguien, con mayor razón es oportuno y debido que lo haga cuando entra en la iglesia y se pone en presencia del Señor. Seguramente para las mujeres esta indicación pierde importancia y a causa de la antigua tradición y su manera de presentarse en situaciones públicas y oficiales, ir con la cabeza cubierta por un velo indica modestia, humildad y recogimiento, sin embargo, eso no indica la obligación de llevarlo cuando entran en la iglesia.

Vestimenta de los fieles en la Iglesia Parte II

Después de la reforma conciliar (desde 1965) no existen indicaciones explícitas de comportamiento sobre la vestimenta que se debe tener en la iglesia más que la frecuente y viva llamada a un comportamiento decoroso y de profundo respeto por el lugar y por la presencia del Señor (y los hermanos). Se diría que valen las reglas del sentido común y la educación que siempre deberían distinguir la madurez humana y todavía más la dimensión cristiana de todos nosotros.

Entendiendo y Viviendo la Liturgia: vestimenta de los fieles en la Iglesia Parte I

Sobre la vestimenta de los fieles en la Iglesia. Primera Parte: Antes del Concilio Vaticano II (Es decir, antes de 1965) las mujeres debían expresamente cubrirse la cabeza al entrar a la Iglesia. En las primeras comunidades cristianas, para atraer al orden y la formalidad del comportamiento exterior durante la participación en la Eucaristía, encontramos la explícita exhortación de san Pablo, durante la celebración, de que el hombre “no lleve velo en la cabeza” y la mujer “con el pelo cubierto por un velo” (cfr 1Co 11,1-16).

Peregrinación del decanato a la Basílica de Guadalupe

 

Por Francisco Salazar

Bajo un intenso sol y llenos de alegría asistimos a la cita a peregrinar y visitar a nuestra linda morenita, nuestra hermosa virgencita, nuestra María de Guadalupe, nuestra santísima madre celestial.

El 11 de octubre, a partir de las 12 horas, nos fuimos congregando y ordenando los grupos de Iglesias que forman parte del decanato de San Juan Bosco: San Juan Bosco, el Rosario, Jesús Nazareno, Santa Lucía, Santísimo Redentor, Santa Cecilia y Reina de La Paz. El punto de reunión fue la calle Río de la Plata en la colonia Roma, en donde sacerdotes y laicos estuvimos conviviendo alegremente, conforme iban llegando el resto de los feligreses.

1pereLos sacerdotes se integraron, saludando a asistentes, accediendo a acomodarse para salir en las fotografías y esperando a iniciar nuestro peregrinar. Vivimos muy gratos momentos junto a los padres Gera y Javier, de San Juan Bosco, entre pláticas, sonrisas y simpáticos sucesos; también nos tocó dar la bienvenida al Coby (pastor alemán, mascota del padre Javier). Cada Iglesia contó con un grupo de matachines, en su mayor parte integrados por bonitas damas bellamente ataviadas.

A la una de la tarde inició la procesión, con las danzas matachines, el rezo del Santo Rosario y muy alegres cantos. A pesar del calor, los rostros denotaron alegría, santidad, anhelo por llegar a festejar a nuestra querida madre celestial. Recuerdo la bellísima imagen de Gera, dirigiendo el Rosario, guiando con cariño a su muy querido ‘rebaño’ y cantando con el corazón ‘Desde el Cielo una hermosa mañana…’, por su parte Javier venía más al frente dirigiéndonos con su gran encanto.

Al llegar a la escalera previa al acceso de la Basílica, fuimos recibidos por nuestros muy queridos sacerdotes, quienes nos saludaron con alegría, nos bendijeron y nos cubrieron con agua bendita, lo que nos permitió refrescarnos un poco y llegar de mejor modo a ver a nuestra virgencita de Guadalupe. Nos fuimos acomodando y la gente siguió llegando, en total acudimos cerca de 2000 hermanos, 2000 almas fervorosas, festejando a nuestra linda morenita.

2pereActo seguido, pudimos presenciar una hermosa Misa concelebrada por los padres que acudieron de las iglesias que conforman nuestro decanto de San Juan Bosco. Nos tocó escuchar y meditar el Evangelio, según san Marcos, capítulo 10, versículos 17 al 30; en el que un hombre pregunta a Jesús qué debe hacer para alcanzar la vida eterna, a lo que Jesús primero le habló de los mandamientos, y él le respondió que eso ya lo tenía cumplido; luego Jesús lo vio con amor y le dijo que vendiera todo lo que tenía, repartiera el dinero a los pobres y lo siguiera. El hombre no hizo lo último pues tenía muchos bienes y prefirió no cumplir con los que Jesús le indicó. Jesús dijo a sus apóstoles, que sería muy difícil para un rico entrar en el reino de los Cielos. El padre explicó que debemos estar desapegados a los bienes materiales, porque debemos tener siempre en un primer sitio el buscar estar bien ante Dios, nuestro Señor. Jesús también señala a sus apóstoles: “Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras por mí y por el Evangelio, dejará de recibir en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones y en el otro mundo, la vida eterna”. Con ello, podemos confirmar que el buscar estar bien ante Dios, nuestro Señor, es labor que debemos hacer una constante en nuestro caminar cristiano.

El momento que coronó nuestra visita es en el que todos los padres participantes en la Misa nos brindaron la Sagrada Comunión. Fue verdaderamente hermoso el poder participar en la procesión a recibir el Cuerpo de Cristo, al pie de la bella imagen de nuestra virgencita de Guadalupe, escuchar a un gran padre decirme ‘… EL CUERPO DE CRISTO’ y recibirlo en cuerpo, alma y corazón.

A las 3:15 de la tarde, con la bendición final, concluimos alegres y muy bendecidos nuestra fiesta. Fue un ambiente muy bonito, de encuentro familiar, de empatía, de encanto y alegría y en orden lo pudimos disfrutar. Ha sido maravilloso poder caminar juntos con Dios y hacia Dios, teniendo la bendición de nuestra madre celestial y la guía de nuestros sacerdotes del decanato de San Juan Bosco. Que Dios, nuestro Señor los siga guiando amorosamente y los y nos siga colmando de bendiciones.

3pere

Un grato encuentro: la Asamblea Parroquial de San Juan Bosco

Por Francisco Salazar

En un ambiente de entusiasmo y alegría el 4 de octubre, los miembros de los grupos parroquiales, nos dimos cita en el Tec de Monterrey para presenciar la asamblea parroquial.

Recibidos, acompañados y guiados por nuestros 3 queridos anfitriones Gera, Ernestito y el españolito (Padres Gera, Ernesto y Javier), nos pusimos al tanto de lo que viene en eventos de la parroquia, cómo podemos estar más en contacto, lo cercano que está el inicio del año de la Misericordia y el compromiso que debemos tener hacia Dios en primer lugar y hacia el prójimo.

asamblea1Nuestro muy querido Gera, nos brindó palabras de bienvenida, nos habló sobre la III Carta Pastoral, de nuestro arzobispo, Rogelio, e invitó a que sigamos el ejemplo de Pedro, que echó las redes al mar cuando ya lo habían hecho antes sin éxito, pero viendo que Jesús le decía que las echara nuevamente, obedeció y después hicieron una gran pesca. Debemos ir más allá en nuestra labor, hacer más por nuestros hermanos, intentar hacer el mejor esfuerzo pues con ello estamos sirviendo a Dios, nuestro Señor. También comentó sobre la sugerencia que recibió por parte del Padre Gerardo Charles sobre el uso de la tecnología y la aplicación de los códigos QR, para tenerla más a nuestro favor y poder estar mejor informados en temas relevantes de la parroquia; se aplicó el concepto para el acceso a una encuesta que la mayor parte de la audiencia pudo contestar. Se sugirió que vía dichos códigos se pueden usar, por ejemplo, para tener a la mano las letras de los cantos utilasamblea2izados en Misa u otros eventos.

 

Nuestro encantador españolito, Javier, nos habló del Año de la Misericordia, que ha propuesto SS Francisco y que permitirá tener más al alcance la Misericordia de nuestro Señor, a partir del próximo 8 de diciembre inicia y debemos buscar el ser más misericordiosos con nuestros hermanos en Cristo y, con ello poder buscar más convenientemente que Cristo nos brinde su Misericordia. En muchas partes del mundo, en Iglesias seleccionadas, se abrirá lo que se denomina ‘la Puerta Santa’, por la que se podrá pasar y obtener la Indulgencia Plenaria; siempre y cuando el interesado se haya confesado apropiadamente, haya orado por las intenciones del Santo Padre Francisco, haya hecho la profesión de fe (por ejemplo, rezo del Credo) y haya comulgado. También, como parte del receso, Javier presentó unos videos cómicos que provocaron un buen número de carcajadas entre los asistentes.

asamblea3Nuestro muy propio e impecable Ernestito, haciendo uso magistral de su habilidad de comunicación, nos dirigió el mensaje concluyente, tomando como base la parábola de los 10, los 5 y los 2 talentos; indicando que al que mucho se le da, mucho se le exigirá, que debemos ser productivos y brindar un buen servicio, pues quien no vive para servir, no sirve para vivir; enfatizó la importancia de que lo que somos y lo que poseemos viene de Dios y es de Dios, no es hecho u obtenido directamente por uno mismo, que no nos creamos tanto, que no nos sintamos mucho, pues todo es de Dios; y que, por tanto, debemos cuidarlo, trabajarlo y desarrollarlo, de tal forma que podamos ponerlo a disposición de nuestros hermanos, buscando glorificar y enaltecer a Dios, nuestro Señor. Con ello Ernestito, nos invitó a que sigamos con compromiso y entusiasmo nuestro qué hacer y que caminemos juntos hacia nuestro Padre Celestial.
La asamblea también incluyó temas sobre los eventos más próximos (Peregrinación a la Basílica de Guadalupe – 11/octubre y Bonos – calendarios para el mes de noviembre). La sesión estuvo muy bonita, muy concurrida y participativa. Sinceramente muchas gracias a nuestros 3 encantadores anfitriones, que nos apoyan, nos nutren y nos guían por la vida para juntos caminar con Dios y hacia Dios, nuestro Señor.

Festejan a San Juan Bosco con oraciones y con alegría

Por Gaspar Bustillos Muñoz

El 200 Aniversario del nacimiento de San Juan Bosco fue festejado con una Misa Solemne concelebrada en la Parroquia Universitaria de Monterrey, que lleva su nombre, y un inolvidable día de fiesta en el exterior del templo.
Los festejos del Bicentenario 2015 contemplaron un novenario celebrado del 7 al 16 de agosto, en el cual participaron Monseñor Armando Pérez Talamantes, Obispo Auxiliar; Monseñor Alfonso Cortés, Obispo Auxiliar de León, Guanajuato; los presbíteros José Antonio Muguerza Garza; Gerardo Javier Cárdenas Rodríguez y Juan José Martínez Segovia.
También participaron Monseñor Alfonso Miranda, Obispo Auxiliar; los presbíteros Gerardo Charles García y Gerardo Flores, quien celebró la última misa del novenario y una acción de gracias por su XX Aniversario sacerdotal.
El domingo 16 de agosto, la misa de las 10:00 horas fue presidida por el Presbítero Javier Hernández y concelebrada por el Presbítero Ricardo Garduño.
A las 13:00 horas el Arzobispo de Monterrey, Monseñor Rogelio Cabrera López, presidió la misa con la participación de los sacerdotes Santiago Gutiérrez Sáenz, José Ricardo Garduño, Juan José Martínez Segovia, Gerardo Flores y Ernesto Múzquiz y cientos de feligreses que llenaron el templo.
Una colorida banda de mujeres danzantes y la entusiasta entonación del coro musical enmarcaron la entrada solemne al templo del Arzobispo Rogelio Cabrera, los sacerdotes y demás celebrantes.
Mientras los feligreses, muchos de ellos de pie, participaban en la eucaristía, afuera del templo, desde las 9:00 de la mañana, todo era alegría y entusiasmo: unos jugaban en el stand de la lotería, otros degustaban los tradicionales tamales veracruzanos, las hamburguesas, la discada; las tortas, los tacos de barbacoa, las enchiladas y una variedad de antojitos.
A las 19:00 horas del domingo 16 fue celebrada una Misa de consagración de estudiantes a San Juan Bosco, presidida por el Presbítero Julio Chapa.
Uno de los juegos que más atrajo a los jóvenes fue “Hombre al agua”, en el que los organizadores aprovecharon la oportunidad para recabar recursos, pidiendo aportaciones voluntarias de aquellos que a pelotazos golpeaban el mecanismo para hacer caer al elegido.
El padre Gerardo Flores aceptó la invitación de los muchachos que organizaban ese juego, para que los participantes que le llegaron al precio fijado, lanzaran pelotazos al mecanismo. Después de varios intentos el párroco cayó al agua.
A las 20:00 horas de esa dominical noche, los asistentes disfrutaron de música de banda en vivo, haciendo muchos de ellos espacio para bailar al pie del templete donde tocaban los músicos.
Y así llegó la noche y el festejo no parecía acabar, recordando de la mejor manera a San Juan Bosco: con oraciones y con alegría.