EL SACERDOTE BESA EL LIBRO DE LOS EVANGELIOS
Al hacerlo el sacerdote dice en voz baja: “Las palabras del Evangelio borren nuestros pecados”. Esta frase expresa el deseo de que la Palabra evangélica ejerza su fuerza salvadora perdonando nuestros pecados. Besar el Evangelio es un gesto de fe en la presencia de Cristo que se nos comunica como la Palabra verdadera.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Gotas de agua en el vino
Con este signo el sacerdote le pide a Dios que una nuestras vidas a la suya. AI momento de preparar sobre el Altar el pan y el vino “el Diácono u otro ministro, pasa al sacerdote la panera con el pan que se va a consagrar; vierte el vino y unas gotas de agua en el cáliz..” (Misal Romano Nº 133). El instante en que se echa el agua se acompaña con una oración que se dice en secreto: “El agua unida al vino sea signo de nuestra participación en la vida divina de quien ha querido compartir nuestra condición humana.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Agua Bendita
El agua bendita es constituida por la bendición del sacerdote o del diácono, y como todos los sacramentales, “tiende como objetivo principal a glorificar a Dios por sus dones, impetrar sus beneficios y alejar del mundo el poder del maligno”.
Entendiendo y viviendo la liturgia: El Acetre
El acetre es el recipiente que contiene el agua bendita y el hisopo es el utensilio con el que se esparce. Ambos utilizados en las aspersiones litúrgicas.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Posturas dentro de Misa
Los gestos y posturas, dentro de la Misa, no deben caer en exageración litúrgica. Lo propio para los fieles es: Sentados, de pie, golpes en el pecho (Yo confieso), inclinación de cabeza hacia adelante (Credo), de rodillas (Consagración), manos juntas (Padre Nuestro) y signarse (al inicio y la bendición).
Viviendo y entendiendo la liturgia: Liturgia Eucarística (parte 2)
El Sacerdote hace esto evidente por las palabras que debe decir al verter vino y una gotita de agua en el Cáliz: “Que por el misterio de este agua y vino podamos participar de la Divinidad de Aquél que se dignó a participar de nuestra humanidad”.
Esta acción es de un simbolismo determinante: representa la unión hipostática de la divinidad y humanidad de Cristo. Pero representa también la unión de nuestra ofrenda con la ofrenda perfecta de Cristo en la Cruz y en cada Misa.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Óbolo de San Pedro
Una práctica muy antigua que llega hasta hoy. Con el cristianismo nace la práctica de ayudar materialmente a quienes tienen la misión de anunciar el Evangelio, para que puedan entregarse enteramente a su ministerio, atendiendo también a los menesterosos (cf. Hch 4,34; 11,29).
Los anglosajones, tras su conversión, a finales del siglo VIII, se sintieron tan unidos al Obispo de Roma que decidieron enviar de manera estable una contribución anual al Santo Padre. Así nació el “Denarius Sancti Petri” (Limosna a San Pedro), que pronto se difundió por los países europeos. Ésta, como otras costumbres semejantes, ha pasado por muchas y diversas vicisitudes a lo largo de los siglos, hasta que fue regulada de manera orgánica por el Papa Pío IX en la Encíclica “Saepe Venerabilis” (5 de agosto de 1871).
Esta colecta se realiza actualmente en todo el mundo católico, en la “Jornada mundial de la caridad del Papa”, el 29 de junio o el domingo más próximo a la solemnidad de San Pedro y San Pablo.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Liturgia Eucarística
Con el Ofertorio comienza la LITURGIA EUCARÍSTICA. Es una parte importantísima, tal vez el de mayor participación nuestra: es el momento de ofrecernos nosotros, con todo lo que somos y tenemos. Y esa ofrenda luego nos la regresa el Señor transformada en El mismo.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Solemnidades importantes
La Iglesia, desde sus primeros tiempos ha tenido a bien recordar a aquellos que dieron testimonio por Cristo y el Evangelio. Aunque en México sus fiestas no tienen carácter de precepto son Solemnidades que no debemos perder. El 24 de junio celebramos la Natividad de San Juan Bautista y el 29 de junio a San Pedro y San Pablo, apóstoles.
